5/12/12

Rescate en Marte (IV)

Rescate en Marte (IV)

Capitulo 4

Amansando a la indomita fiera?. El laboratorio y un estropicio.13:35 pm


Con una sonrisa en sus labios y la mente repleta de felices recuerdos se dirigío al laboratorio. Ya se imaginaba que este estupendo estado de animo poco me iba a durar. Ultimamente a Carlos le costaba bastante dirigirse al laboratorio y es que las continuas peleas con su “maravillosa” y estresante colaboradora le acababan minando las fuerzas y dejandolo exhausto. Además los avances eran pocos debido a diversos problemas que habian surgido; las discusiones no solo se debian al dificil carácter de Sandra sino a la sombra de fracaso que planeaba sobre sus cabezas, principalmente la de él, que era el investigador jefe y el responsable de comerse los marrones.



Era un proyecto muy importante, no solo para ellos sino para toda la universidad. Cuando se contrató a Carlos, el doctorando estrella que iba a revolucionar el mundo de los alfataquiones con sus innovadoras teorias, la UAB se hizo eco de ello. Salió en todos los noticiarios y las grandes pantallas de la universidad anunciaban a bombo y platillo los futuros descubrimientos del prometedor investigador y las magnificas repercusiones que tendrian para una de las pocas universidades publicas que quedaban en el pais. De hecho, el fin de la publicidad era ese: relanzar las universidades estatales en una epoca en la que ya no se estilaban ese tipo de instituciones. El gobierno estaba mas empeñado en comprar armas, en continuar con la endemica corrupcion de su agonizante democracia y en malvender lo poquisimo que quedaba ya publico que en financiar universidades.

De no ser por las empresas privadas que habian entrado en la UAB proporcionando financiacion a cambio de productos y de publicidad (y de, por supuesto, una cota de poder en el consejo de administracion) hacia tiempo que se hubiera cerrado. Es por eso que ya mas que una universidad parecia un centro comercial lleno de productos para jovenes, de grandes pantallas de television llenas de publicidad, de maquinas de café estramboticas y de jovenes vendedores en stands ofreciendo muestras de productos pero gracias a todo esto seguia aun en pie. Y ademas contaba con lo ultimo en laboratorios e instrumental, sobretodo cuando los proyectos de la universidad eran lo suficientemente importantes como para ser difundidos por las principales cadenas de television y diarios digitales del pais, con la subsiguiente publicidad, por supuesto.

Y este era un proyecto realmente importante debido a su trascendencia a nivel mundial en toda la comunidad. Se podia pensar que la ciencia no interesaba nada mas que a la comunidad cientifica pero a mediados de siglo, en un mundo tan castigado por la pobreza y la corrupcion, la gente necesitaba creer en algo y las noticias cientificas eran avidamente consumidas por la poblacion por las noticias de esperanza que traian a la Humanidad. La gente necesitaba creer y la religion ya no traia paz y esperanza a la gente, se necesitaba algo mas.

Y las empresas, viendo un maná de dinero en ventas y publicidad estaban “acercando” la ciencia a la gente, contratando investigadores que digirieran las noticias cientificas y las simplificaran para que llegasen al gran publico, a veces adulteradas con hechos fantasiosos e irreales, dandoles mas importancia de la que realmente tenian como progreso para el pais pero ninguneaban toda etica cientifica y periodistica, a fin de vender mas ya que esas “noticias” estaban cargadas de publicidad. Tenian la desverguenza de vender productos que “recomendaban” los grandes cientificos como antaño habian hecho las grandes celebridades deportivas, que anunciaban jabones, coches, viajes, etc...Carlos temia el momento en que el Rector, amablemente le recomendara rodar anuncios para tal o cual empresa y promocionar asi algun jabon de afeitar milagroso.

Por suerte tal esperpento aun no habia sido sugerido ya que el papa de Sandra estaba mas interesado en que pasase sus horas libres en el laboratorio investigando que en contentar a los publicistas pero Carlos sabia que si el proyecto no avanzaba con la suficiente rapidez, tarde o temprano (mas bien a la velocidad de un alfataquion) se veria delante de una camara con cara de acelga diciendo algo asi como “compren jabon de afeitar “espartaco”, para un apurado perfecto, mayor suavidad y éxito asegurado con las mujeres....y ligara a la velocidad de los alfataquiones...se lo dice Carlos Ponce, el experto en ellos”.

Solo de pensarlo se le ponia cara de “pomes agres”(manzanas agrias en Catalan). La verdad es que los pobres compañeros de Carlos que habian caido en las redes de la publicidad eran la comidilla y el hazmereir del departamento aunque todos temian seguir su misma suerte. Era el fracaso del investigador, ya no levantaban cabeza y siempre acababan estigmatizados....aunque algunos acababan cogiendole el gusto a la publicidad y se dedicaban a ser actores profesionales de todo tipo de anuncios (hay gente para todos los gustos)

El laboratorio de Carlos estaba en la segunda planta del IFAE (Instituto de Fisica de Altas Energias) al cual se accedia a traves de una puerta acristalada tras unos escalones y que estaba situado en la parte norte de la facultad asi que tuvo que desandar parte del camino. Es evidente que podria haberse ahorrado toda la caminata hasta el vestibulo pero necesitaba esos momentos de reflexion despues de clase, andar, beber su café y reorganizar sus ideas pero sobretodo, necesitaba armarse de paciencia antes de entrar al laboratorio y enfrentarse a su insufrible ayudante.

Justo antes de llegar a la puerta acristalada habia otro sensopanel similar al de la maquina de café. Carlos acercó nuevamente su anillo y el panel se puso verde, abriendose la puerta automáticamente. Justo antes de entrar el joven fisico no pudo evitar echar un vistazo a la pantalla que habia en la pared de la izquierda. En dicha pantalla los profesores publicaban las notas de las diferentes asignaturas que impartian los profesores e investigadores del IFAE y Carlos no podia olvidar el nerviosismo que habia sufrido durante su etapa de estudiante al mirar la “pantalla maldita” (como la llamaban los estudiantes de fisica) y la posterior alegria o tristeza al conocer las notas de tal o cual asignatura. Se alegraba de haber pasado por esa etapa y ahora era uno de los “sadicos torturadores con tecnicas propias de la inquisicion española” como definian amablemente los alumnos a sus profesores.
El IFAE estaba dividido en tres plantas, la primera de ellas una vez pasada la puerta acristalada era la superior y las otras dos se hayaban en los niveles inferiores. Estaba formada por un pasillo a la izquierda donde se alineaban los despachos de los investigadores y profesores, detras de unas puertas verde oliba. Su despacho era el tercero a mano izquierda y sintió ganas de entrar un momento en el con cualquier pretexto aunque deshechó la idea inmediatamente. Ya se habia retrasado bastante y no habia excusas para postergar lo inevitable.

A la derecha estaban las escaleras que daban a los niveles inferiores. Una vez pasada la puerta Carlos descendió por dichas escaleras hasta la segunda planta donde estaban situados los laboratorios de investigacion. El suyo en concreto estaba localizado tras la primera puerta y ya tenia la mano en el teclado de seguridad, a punto de teclear el codigo de apertura, cuando oyo unas voces dentro...

“.....no puede ser, esta m.... de aparato debe de estar mal calibrado.....no consigo una lectura adecuada de esta porq....Y donde esta Carlos? Ya se esta escaqueando como siempre el muy...claro, como se cree el jefe todo el dia holgazaneando que aquí la unica que trabaja soy yo...”

Y un monton de improperios mas que se oian a pesar de la gruesa puerta y que sacarian los colores hasta a un camionero. Carlos se imaginó que la dulce Sandra habia asitido a alguna clase especial de insultos en la universidad americana en la que estudió y que probablemente habia obtenido matricula de honor en ella.

Nada mas oirla, comprendió que esa voz dulce pero gritona y exigente era la de su “encantadora” ayudante hablando o mejor quejandose y despotricando de su amantisimo jefe con alguno de los becarios que trabajaban para ellos dos y que tenian que soportar estoicamente lo que ella decia... sin siquiera poder protestar por miedo a contrariar a su padre y perder la beca. Pobres...Carlos se imaginaba lo que debia ser tener a Sandra como jefa y ni tan siquiera poder decir ni mu cuando se enfadaba de verdad y los trataba como a meros estudiantes de secundaria. Aunque pensó que tarde o temprano eso es lo que sucederia como no obtuviera éxito: que su papa la pondria al frente del proyecto y entonces él tendria que pensar en mil y una maneras de suicidarse indoloramente.

La verdad es que para el fisico habia algo de morbo en contrariar a su exhasperante ayudante. El sabia que era algo malsano el estar evitandola para no pelearse pero a la vez desear encontrarsela y discutir interminablemente porque algo no iba como ella queria y lo hacia a su modo. Cuando estaban juntos Carlos siempre procuraba ser lo mas borde, cinico y desagradable con ella, dandole ordenes como si fuera una alumna de primero de carrera, sacandola de quicio, demostrando que el mandaba y que su opinion no le importaba. Le gustaba ver como ella se enfadaba, se erguia con su 1,60 de estatura, sacaba pecho, se rebelaba y empezaba a insultarle, diciendole que era un jefe holgazan que no se merecia el puesto de investigador y que iba a hablar con su padre para ponerla a ella al frente del proyecto y a él, de patitas en la calle. En esos arrebatos de ira Carlos veia lo hermosa que era, el temperamento fuerte y sexy que poseia, la voluntad indomita de una investigadora sobresaliente capaz de sacar cualquier proyecto adelante por duro que fuese.

Eso era poco despues de empezar su relacion profesional investigador-ayudante; las discusiones eran emocionantes; avanzaban deprisa en el proyecto y los exitos se iban cosechando. Parecia que iban a descubrir la manera de aplicar las teorias de Carlos y crear alfataquiones de un momento a otro. Discutian sobre los metodos, los aparatos a utilizar o sobre que le pedirian al al becario para comer, si pizza o bocadillos. Discutian sobre todo pero progresaban muy deprisa.

Habia dias que desobedeciendole totalmente, ella cambiaba el instrumental para hacer las pruebas aunque el hubiera ordenado y gracias a eso conseguian progresos notables. Otras eran fracasos estrepitosos de los que salian rabietas de niña mimada y le echaba la culpa a Carlos por no haberla obligado a hacerlo de otro modo.

Sandra era complicada pero brillante. Estaba seguro que, de haber tenido solo un par de años mas, ella hubiera diseñado su teoria y con mucha mayor brillantez. El dominio matematico de la chica era increible. Podia desarrollar las ecuaciones de Carlos hasta con los ojos dormidos pero no era una experimentadora paciente. Era intranquila y si no obtenia resultados inmediatos, se exacerbaba y lo cambiaba todo, empezando de nuevo y perdiendo mucho tiempo. No analizaba que habia ido mal y sacaba conclusiones sino que se ponia nerviosa y queria empezar de nuevo de manera diferente.

Es por eso que su padre la habia puesta a cargo del joven fisico, pues el se desenvolvia muy bien en el laboratorio aunque no se le daba mal la teoria (la prueba es que desarrollo la teoria de los taquiones sin mayores dificultades pero el lo achacaba mas a la perseverancia que a su talento matemático-No estaba equivocado, ella era una genio en fisica teorica, de las mejores que habian existido nunca) pero amaba el laboratorio. Carlos era un experimentador brillante y dominaba a la perfeccion la mayor parte del instrumental fisico; además sabia hacer ingeniosos experimentos para corroborar las teorias. El decano esperaba que algo de ese talento experimental se pegara a su impaciente hija...pero no imaginaba la combinacion tan explosiva que supondria semejante emparejamiento....

En cambio ella habia resultado bastante desastrosa en los experimentos y sobretodo no deseaba lecciones de un fisico mediocre como Carlos. Habia estudiado en las mejores universidades extranjeras, era una fisica brillante (por no hablar de una programadora extraordinaria) y no aceptaba ordenes ni consejos de un fisico mediocre que habia tenido mucha suerte (según ella) al obtener la teoria de los alfataquiones, probablemente desarrollada cuando “holgazaneaba en la universidad mientras ella se dedicaba en cuerpo y alma a la fisica” (pensamientos textuales de Sandra).

Carlos no pudo dejar de hacer un rictus con la cara ante semejantes pensamientos funestos y deprimentes con su querida ayudante, asi que haciendo de tripas corazon empezó a teclear el codigo alfanumerico del teclado que habia al lado de la puerta para abrirla (otra de las medidas de seguridad absurdas que impuso el decano, cuando se suponia que el descubrimiento de la pareja estrella del la facultad iba a ser un éxito envidiado por muchos-sobretodo empresas y universidades competidoras-y temia robos de información o del carisimo instrumental del laboratorio.

En el momento en que introdujo la clave, un beep sonó y la puerta empezo a abrirse automáticamente, dejando salir la luz del laboratorio y aumentando la claridad del oscuro pasillo a medida que se abria; de repente un fuerte impacto hizo vibrar la puerta que se detuvo un instante en su movimiento de apertura, consiguiendo casi que ésta golpeara la nariz de Carlos que se detuvo en seco ante el estrepito y el repentino frenazo de la puerta. Inmediatamente se oyo otro golpe más cercano al nivel del suelo como de algo delicado que se cayera a tierra violentamente; la puerta vaciló unas milesimas pero al momento siguió abriendose y en su movimiento arrastró algo, dejando un reguero de un liquido azulado a su paso, como un charco de sangre azul, solo que lo que habia en el suelo no era ningun principe.

1 comentario:

  1. amor este capitulo mejor que los anteriores ¡quiero más más más!

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